Vida minimalista: clara, concisa

El minimalismo es un estilo que exige coherencia, porque se centra sobre todo en una cosa: prescindir de lo superfluo.

A principios del siglo XX, los diseñadores del estilo Bauhaus, como Henry van de Velde y Walter Gropius, no solo dejaron su huella en diseños, lograron además que se impusiera entre los artistas jóvenes la idea de que los productos se debían diseñar de forma que se pudieran producir industrialmente. Un principio que se trasladó también a los objetos cotidianos. Por eso, los creadores de la época diseñaron principalmente objetos que se podían producir en masa pero que, sin embargo, satisfacían las más elevadas exigencias estéticas y funcionales. Todo ello, sin ornamentos ni detalles, que habrían sigo un obstáculo durante la producción. Había nacido el minimalismo.

B2C_5_2_3_Minimalismus_Bild-02_1600x990px
Claro y conciso: el diseño intemporal de la línea de interruptores Gira Esprit de vidrio se integra armoniosamente en el interior minimalista.

El minimalismo más purista necesita espacio para desplegar su encanto

Cuando se trata de interiorismo, el estilo minimalista se caracteriza en primer lugar por el diseño de los muebles. Cada pieza es una entidad individual, por lo que se considera que cualquier detalle superfluo no haría sino desmerecer el resultado. Pero, además de la interpretación purista del estilo minimalista, existe una versión actual. El minimalismo contemporáneo se caracteriza por la combinación de formas geométricas con diferentes colores y superficies, y permite llevar este estilo también a salas más pequeñas sin que estas acaben pareciendo recargadas y frías.

B2C_5_2_3_Minimalismus_Bild-03_1600x990px
El diseño sencillo de la línea de interruptores Gira E2 de acero inoxidable también es un complemento perfecto para este estilo.

La interpretación moderna del minimalismo

Los puntos de partida del minimalismo moderno son las paredes y los suelos monocromos, las líneas claras, la decoración escasa y el uso de una paleta de colores limitada. El efecto lo crea la interacción de materiales y formas dentro del espacio. Como consecuencia, hay un ingrediente que en este estilo es absolutamente esencial: el espacio para guardar cosas. Los objetos desperdigados o o las estanterías abarrotadas destruyen la armonía. Lo que no la destruye, sin embargo, son las notas de color. Y es que, si bien el minimalismo exige coherencia, un espacio decorado en este estilo no tiene por qué parecer frío y estéril. Para dar un aire más desenfadado a la sala se puede recurrir, por ejemplo, a cuadros de gran formato en colores fuertes o a lámparas esculturales de metal.

¿En qué estilo de vida se reconoce?

Encuentre más inspiración para su hogar aquí: